Últimas Noticias y Reflexiones de Elsa Morejon, esposa del Dr. Biscet. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Elsa   
Martes, 22 de Marzo de 2011 19:00

Mensaje a los Activistas de Derechos Humanos.

Licenciada Elsa Morejon Hernández,

Esposa del Dr. Osar Elías Biscet y González

 

Al conmemorarse el 10 de Diciembre el 62 Aniversario de La Declaración Universal de Derechos Humanos me honra felicitarlos en el nombre de mi esposo el Dr. Biscet, Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos,  y en el de muchos prisioneros Políticos y de Conciencia que aún permanecen en las cárceles de Cuba.

 

 

La labor humanitaria que ustedes desempeñan en el mundo entero y muy especialmente dentro de Cuba es de gran valor para todos los seres humanos que son perseguidos, marginados, encarcelados y torturados física y psicológicamente por defender pacíficamente ideas humanistas en defensa de la vida, la dignidad y la integridad de los seres humanos.

Los hombres, mujeres, niños y niñas que habitan el planeta tierra merecen ser tratados con respeto. Todos los seres humanos nacemos libres e iguales a semejanza de nuestro Creador, el derecho a la vida  es y debería ser nuestro primer derecho humano. Sin embargo vemos como los Gobiernos de muchos países, incluyendo a Cuba, han secuestrado este inalienable derecho, politizando y legislando cómo y cuándo terminar con una vida humana.

Muchas personas, políticos, gobernantes inclusive líderes religiosos, han politizado estas actividades llamándolas erróneamente actividades opositoras a los Gobiernos. En realidad, la Palabra de Dios nos exhorta a respetar al Rey y a adorar a  Dios, someternos a las autoridades porque las que están  son establecidas por Dios. Pero también nos dice que los gobernantes no están para infundir temor, y si queremos no temer a la autoridad, hagamos el bien, lo bueno ante los ojos de Dios.

Soy una mujer cristiana que espero en un Dios de amor de justicia y de paz como es nuestro Señor Jesucristo. Por ello no niego los crímenes que se cometen en contra del Evangelio como el aborto, la pena de muerte, la eutanasia y todo aquello que atente contra la vida y la integridad de los seres humanos. Ninguna de estas cosas deben ser  aceptadas  por ningún cristiano ni ningún activista de derechos humanos porque son inaceptables en un mundo civilizado.

Es totalmente injusto reprimir y encarcelar a personas que han defendido y defienden estos conceptos humanistas,  como es el caso de mi esposo el Dr. Oscar Elías Biscet sancionado a 25 años de cárcel en la causa de los 75 en el año 2003, quien continúa en la prisión Combinado del Este en la Capital Cubana. Mi esposo se encuentra sometido a un  régimen carcelario de Máxima Seguridad, con visitas familiares cada 45 días con solo 2 horas de duración.

En la última visita  en prisión el 21 de noviembre él se encontraba con buen estado emocional. Pero la violencia a que algunos individuos y gobiernos someten la psiquis de los seres humanos va en aumento. Erradicar esos flagelos debe ser una prioridad en estos momentos con métodos para eliminarlos como la no violencia de tendencia educativa.

Si queremos la paz  debemos predicar con el ejemplo, practicando  buenos modales de conducta y de amor. Son  métodos que permiten que los que cometen acciones de este tipo reconozcan el daño que le están haciendo a su prójimo. Este es el mayor y gran cumplimiento de la ley divina donde Dios no hace excepción de personas. Por lo tanto si queremos hacer el bien y andar como el anduvo debemos amarnos los unos a los otros. Eso no significa besos y abrazos, sino amarnos en el sentido de respetarnos.

En un mundo plagado de injusticias, de desigualdades, de guerras y de odios, levantemos un movimiento capaz de conducir a la humanidad a una convivencia pacífica y civilizada. Los problemas económicos que existen en nuestro país Cuba, no deben ser obstáculos para restablecer el orden jurídico de un Estado de Derechos. Primero derechos humanos. Será la única vía para restaurar la familia, núcleo fundamental de la  sociedad que se encuentra hoy  semidestruida.

El destierro no debe ser confundido con emigración y mucho menos como una opción humanitaria, oremos todos los unos por los otros. Los seres humanos necesitamos vivir en un equilibrio de bienestar físico y psicológico, en un ambiente de armonía con nuestro Creador. Si amamos la noble causa de los derechos humanos es porque amamos a los seres humanos. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, que haciendo el mal. 2da de Pedro.

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Última actualización el Miércoles, 23 de Marzo de 2011 16:29