La conciencia de Cuba PDF Imprimir E-mail

Oscar Biscet en sus propias palabras
Jordan Allott

El 11 de marzo 2011 el Dr. Oscar Elías Biscet fue liberado de una prisión de máxima seguridad fuera de La Habana. La liberación del Dr. Biscet, que había pasado, pero todos los 36 días de los últimos 11 años en una celda de una prisión cubana, se negoció con la ayuda de la Iglesia Católica y el gobierno de España. El Dr. Biscet ha sido llamado el enemigo número uno de los hermanos Castro por su oposición no violenta a la violaciónes humanos del gobierno cubano en materia de derechos y su uso sistemático de aborto forzado. En 2007, el Dr. Biscet recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en los Estados Unidos, y él es uno de los finalistas para el Premio Nobel de la Paz 2011. Debido a que el gobierno cubano permite a sus ciudadanos un uso muy limitado de Internet y otras tecnologías, esta entrevista con CWR se llevó a cabo durante varias semanas y ha sido traducido del español al Inglés.

[Nota del editor: Esta entrevista apareció originalmente en diciembre de 2011 de Catholic World Report]

Dr. Oscar Elías Biscet
Seis meses han pasado desde que fueron puestos en libertad. ¿Puede decirnos lo que en esta ocasión ha sido para usted y su familia, tanto en lo espiritual y en términos de la vida cotidiana?

Oscar Biscet: Usted habla de dos términos importantes en esta cuestión-una es la libertad y la otra es la familia. Ambos son el producto del amor ilimitado de Dios por los seres humanos. En el libro del Génesis que dice: "Entonces dijo Dios: 'Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" ... varón y hembra los creó ". Esta expresión poética abarca una profunda filosofía y el enfoque científico para entender el mundo , hoy en día tan necesario para el comportamiento de la raza humana. Dios es el padre de la familia humana y un paradigma de la libertad absoluta en el universo. Por eso valoramos positivamente haber sido puesto en libertad con el fin de ser capaces de vivir la vida cotidiana, bien [y] mal, con mi esposa y con el resto de mi familia-y sobre todo ser capaz de [trabajo de] los derechos fundamentales de mi familia y para mi pueblo.

De los 75 líderes de la oposición, periodistas y bibliotecarios arrestados durante primavera de 2003 Negro de Cuba, usted fue uno de los últimos prisioneros de conciencia sean liberados. ¿Puede describir el proceso de su liberación? Durante este proceso, usted siempre se negó libertad a cambio de exilio. Fue una decisión difícil?

Biscet: El proceso de mi liberación fue largo, traumático y doloroso para muchos .... Las instituciones involucradas no fueron capaces de llevar a cabo una negociación equilibrada en beneficio de los presos políticos mientras se encontraban en espera de ser puesto en libertad. Que había tomado la decisión de no salir de mi país hace 14 años, cuando en 1998, que fue expulsado del hospital donde yo estaba trabajando por el mero hecho de que defendió pacíficamente la vida de los niños por nacer. También tomó represalias contra mi familia. Amigos de otras naciones me ofreció asilo político, pero rechazó sus propuestas. Esto fue muy difícil porque en ese momento mis familiares estaban siendo torturados por el régimen de Castro.

¿Puede usted describir sus emociones después de ser finalmente puesto en libertad en marzo?

Biscet: Fue muy agradable. Yo estaba feliz y tranquilo porque yo regresaba a mi casa. Al mismo tiempo, yo estaba preocupado, ya que tenía mis esperanzas puestas en [asegurar] los derechos humanos y la libertad del pueblo cubano.

¿Cómo están los internos, tanto presos políticos y generales, tratados dentro de las cárceles cubanas? ¿Tiene alguna historia para compartir de su tiempo como prisionero de conciencia?

Biscet: El sistema penitenciario en Cuba es un claro reflejo de la sociedad socialista. Violan todos los acuerdos internacionales sobre derechos humanos, incluida la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos. En las cárceles cubanas [el gobierno] [torturas presos] y ofrece un trato cruel e inhumano a los prisioneros. Hay muchas historias horribles y vergonzosos con respecto a las actitudes del personal militar dentro de las prisiones. Por lo general, en las cárceles nos encontramos con el tráfico de drogas. Una de las maneras de obtener [las drogas] es [procurar] a partir del tratamiento de los reclusos enfermos. En una ocasión, un preso dijo [que necesitaba las drogas] para su tratamiento médico y se lo negó. Su manera de protestar era para infligir daño a sí mismo. Cortó una pequeña arteria de la mano y la sangre se derramaron. Las autoridades estaban al tanto de este caso pero no le presté ninguna atención. Ante esta situación difícil que protestó enérgicamente y sólo entonces fue llevado al hospital.

¿Cómo pasa su tiempo en la cárcel? ¿Cómo fuiste capaz de alimentar su vida espiritual? ¿Cómo mantenerse fuerte?

Biscet: Antes de ser encarcelado era un hombre con un profundo amor por el Dios de la Biblia. La filosofía judeo-cristiana era parte de mi vida cotidiana y esto me permitió resistir con dignidad los tiempos difíciles en la cárcel. Yo era capaz de saber en la práctica el amor misericordioso de Dios a través del perdón de los pecados, la defensa de los humildes de espíritu sobre el arrogante, y la búsqueda de lo mejor del ser humano. Sólo mi fe y esperanza en que Dios amoroso que desea el bien para todos sus hijos me ha permitido crecer en espíritu y me dio fuerzas para los altibajos de la vida. Es por eso que yo era capaz de tener éxito y agradezco a mi Señor y otra vez. La esperanza es lo que llena a las personas con optimismo y esto es lo que transmite a todos los internos. Aquellos que fueron encarcelados por haber cometido crímenes de animé a cambiar su forma de vida y para ser buenos ciudadanos, que finalmente le ayudarán a cambiar el país para siempre. Con referencia a los presos de conciencia, la esperanza de que pronto sería puesto en libertad y que luego sería seguida por nuestro pueblo la convicción de que mantiene [nosotros] feliz en ese mundo oscuro. Este estado de felicidad se reflejaba en mi rostro, y esto era visible y contagiosa. Este profundo sentimiento me impidieron abandonar mi patria y por lo tanto la destrucción de las esperanzas de mi pueblo.

Después de haber pasado la mayor parte de los últimos 11 años en la cárcel, ¿cree que el gobierno cubano ha realizado cambios sustanciales en la forma en que trata a sus ciudadanos?

Biscet: Actualmente en Cuba tenemos la misma dictadura que hemos tenido durante los últimos 52 años, la dictadura estalinista de Castro. Lo que hemos visto en el gobierno del país es la sucesión de un gobernante a otro. Recientemente, Fidel Castro fue [logrado] por su hermano, Raúl. Desde entonces, el terrorismo de Estado también ha aumentado. Incluso han golpeado las mujeres, y han asesinado a personas, como Orlando Zapata Tamayo y Juan W. Soto, quien se [de trabajo] de una manera pacífica por los derechos humanos. El régimen comunista es el mismo que en 1959. Es represivo, improductiva y corrupta. Su gobernador, Raúl Castro, tiene las mismas características que hace cinco décadas. Es perverso, cruel y asesino.

¿Cómo interpretar las recientes decisiones de Raúl Castro para permitir limitados puestos de trabajo privados y terrenos privados?

Biscet: Estas decisiones se deben a una profunda crisis económica a través del cual el sistema está en marcha. No tome esto como un signo de la libertad económica, porque este proceso es reversible, además, hay otras dictaduras crueles, que también han tenido las empresas privadas, y esto no ha llevado al respeto de los derechos civiles o políticos.

Iglesias en Cuba están restringidos en muchos aspectos. ¿Ha sido testigo las nuevas oportunidades para las iglesias para llegar a la gente con la palabra de Cristo? ¿Cuál es el estado de la fe del pueblo cubano?

Biscet: Cuba no tiene una libertad religiosa real. No se puede construir templos libremente. Usted no puede transmitir el mensaje bíblico de forma autónoma. Las escuelas religiosas están prohibidas. Impresoras cubano nunca ha impreso la Biblia, y no se puede predicar en los parques y espacios abiertos. Los sacerdotes que han sido expulsados ​​[objeto] de su condición social de sus instituciones, debido a la presión ejercida por el gobierno. Pueblo cubano desea cambios significativos en sus vidas, no sólo desde el punto de vista económico, sino también desde una perspectiva [de] la dignidad humana. Es decir, desean tener derechos civiles y políticos. Hasta ahora, el terrorismo de Estado ha frenado sus sueños, pero esto no durará por mucho tiempo. Muchos de nosotros tenemos [oró] por el favor del Dios de la Biblia para llevar a cabo esta aventura liberadora, y tenemos fe en que seremos capaces de hacer que estos sueños se hagan realidad.

¿Qué le sugeriría a la comunidad internacional-el gobierno de los EE.UU., la UE-hacer para ayudar a lograr un cambio democrático en Cuba? Además, ¿qué puede el liderazgo de la Iglesia Católica (tanto en Cuba como en el Vaticano) hacer para apoyar a los cristianos y los que trabajan de forma no violenta por la libertad en Cuba?

Biscet: La libertad es el bien más preciado que los seres humanos tienen, porque ... los hace independientes tanto individual como socialmente. Por esta razón, los países libres claramente apoyar a las personas, grupos de personas o instituciones que [el trabajo] de los derechos humanos y fundamentales. Solidaridad con los seres humanos que sufren una dictadura que es ético y justo, y su apoyo es indispensable. Una acción como la que se llevó a cabo durante la Sudáfrica racista es ideal para ayudar al pueblo cubano.

Yo creo que si la Iglesia Católica honra el legado del Papa Juan Pablo II ... y trabaja junto con el pueblo cubano que tanto ha sufrido y lo pone a un lado el favoritismo hacia el gobierno de La Habana, que contribuiría en gran medida a la libertad de su pueblo. Me gustaría mucho que [para ver] los líderes de la Iglesia Católica, tanto en Cuba y el Vaticano, alentar al gobierno de [Cuba] para firmar y poner en práctica el acuerdo internacional sobre derechos civiles, políticos y humanos. También se debería instar a la celebración de elecciones libres y democráticas.

¿Qué pueden los cristianos de todo el mundo hacer para apoyar su causa?

Biscet: La primera acción de cualquier cristiano es mostrar su solidaridad a través de oraciones a Dios el Señor en favor de todos los que sufren. A continuación, se debe informar a [otros], a través de cualquier medio de comunicación, [sobre] la falta de libertad y la violación de los derechos humanos [en Cuba].

¿Cuáles son tus planes para el futuro? ¿Tiene algún próximas iniciativas?
Biscet: [voy a seguir para encontrar formas viables de] mi pueblo a vivir en libertad, la paz y la prosperidad. Esto se puede lograr a través de la lucha civil no violenta. Es decir, una acción masiva y no violenta política que se desintegra la dictadura y se establece la democracia y la libertad garantizada por el Estado democrático de derecho.